Desde hace algunos años, en Fundación Qualitas hemos desarrollado talleres de acompañamiento dirigidos a programas de magíster y también de pregrado, orientados a fortalecer sus procesos de autoevaluación con miras a futuros procesos de acreditación ante la CNA.
En este contexto, el foco no ha estado únicamente en la revisión de criterios, sino en algo más desafiante: cómo desarrollar procesos de autoevaluación verdaderamente analíticos, basados en evidencia y con capacidad de generar mejora.
A través de estos acompañamientos, se ha trabajado en estrategias para el levantamiento y análisis de datos, la construcción de juicios evaluativos sólidos, la elaboración de informes claros y fundamentados, y el diseño de planes de mejora pertinentes y trazables.
Uno de los énfasis centrales ha sido avanzar desde una lógica de cumplimiento hacia una lógica de aprendizaje institucional, entendiendo la autoevaluación no solo como un requisito, sino como una herramienta para comprender el programa, identificar brechas reales y orientar decisiones estratégicas.
Desde Qualitas, entendemos que la calidad no se construye únicamente en los informes, sino en la capacidad de las instituciones para mirarse críticamente y sostener procesos de mejora continua.